BELEN NAVIDEÑO 2021

BELEN NAVIDEÑO 2021

BELEN NAVIDEÑO 2021

Como todos estos últimos años, algunos residentes se han reunido para montar el Belén Navideño que estará expuesto hasta el final de las Fiestas de Navidad dentro de las instalaciones de Convivir.

Tras más de dos semanas de montaje ha quedado una gran obra con detalles de luz y unas figuras preciosas que no nos cansamos de admirar.

Aquí les dejo un pequeño video del mismo, esperando que sea de su agrado.

 

 

 

Felices Fiestas y próspero Año Nuevo.

CONCIERTO EN SEGOBRIGA

CONCIERTO EN SEGOBRIGA

El pasado domingo día 12 de Septiembre y dentro del festival ” Segóbriga Victrix ” patrocinado por la Diputación Provincial de Cuenca, asistimos al anfiteatro del parque arqueológico de Segóbriga, un grupo de residentes de Convivir al concierto del grupo musical taranconero  Zas!! Candil Folk , que nos deleitó con una noche de música tradicional de la provincia de Cuenca. Tocaron canciones de sus dos discos editados ” De las Cuevas ” y ” En el Camino “.

 

El concierto empezó a las ocho y media de la tarde y duró aproximadamente una hora y media. La entrada fue gratuita y hubo tres cuartas partes del aforo, respetando en todo momento las medidas sanitarias vigentes respecto al Covid.

Agradeciendo al grupo Zass!! Candil Folk , regresamos muy contentos por haber pasado una velada tan estupenda.

 

Carlos Muñoz

RECONOCIMIENTO DE HORCAJO A CRUZ ROLDAN CAMPOS

RECONOCIMIENTO DE HORCAJO A CRUZ ROLDAN CAMPOS

Dentro de la Feria y Fiestas de Horcajo de Santiago, en la noche del día 10 de septiembre, fueron entregados los primeros PREMIOS DE LA TIERRA DEL VITOR, recientemente creados por el Ayuntamiento para destacar a los/as horcajeños que con su trayectoria personal o solidaria son dignos de consideración por todos los habitantes del Pueblo.

Una de las personas que recibió el I PREMIO DE LA TIERRA DEL VITO, fue nuestro compañero Cruz Roldán Campos por su vida de trabajo y de acción solidaria:

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· Corresponsal, en los años 60, de Radio Nacional de España y del periódico Ofensiva, sobre las noticias relacionadas con Horcajo.

· Empleado de banca. Participando en la creación de los sindicatos democráticos.

· Abogado laboralista.

· Secretario General de Cáritas Nacional Española.

· Fundador, junto a otras personas, de la Cooperativa CONVIVIR, de la que ha sido primer Presidente. La Cooperativa ha construido el Conjunto Residencial Convivir en Horcajo. Conjunto residencial que ha hecho aumentar la población de Horcajo y ha creado 13 puestos de trabajo en el Pueblo.

                 ¡¡¡ ENHORABUENA CRUZ !!!

Desde Convivir, celebramos contigo y con tu familia la concesión de este Premio.

 

POR EL CONSEJO RECTOR DE CONVIVIR

Ernesto Cabello Cabello

VISITA FAMILIAR Y PRESENTACIÓN DE LIBRO

 

Durante los días 29, 30 y 31 del pasado mes de julio, en CONVIVIR, hemos disfrutado de la visita de nuestra hija Mercedes y su familia, de Sergio, su esposo, y de sus hijas Julia y Elena, de tres años y de diez meses respectivamente. Han pernoctado en uno de los apartamentos dispuestos para acoger a nuestros familiares. Han comido en el comedor con todos los residentes. Julia ha correteado por los pasillos y por los paseos del Jardín. Una mañana hemos estado en el huerto recogiendo tomates, pepinos, pimientos y calabacines. Otro de los días lo hemos pasado en la piscina municipal de Horcajo, que tiene unas instalaciones excelentes.

Sergio es autor de un libro-cómic titulado “GAMONAL”, que recoge la historia de ese barrio de Burgos.

Aprovechando su presencia entre nosotros, el sábado 31, en el Salón de Actos y con la presencia de 30 personas nos ha presentado su libro. Ha informado del proceso que ha llevado su elaboración; del trabajo que él ha realizado como guionista; del trabajo de la ilustradora y del trabajo conjunto de ambos. Se ha detenido también en el contenido de la historia de Gamonal y su explosión reivindicativa vecinal del año 2014. El acto ha terminado con un coloquio entre los residentes y Sergio sobre el contenido del libro y sobre la presentación realizada.

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Los tres días de visita se han pasado rápidamente. Todos, nosotros, los amigos y los residentes, hemos disfrutado de su presencia, de las voces y de los correteos de Julia.

Maite y Timo.

 

COMANDO ACTUALIDAD “Residencias a Examen”

COMANDO ACTUALIDAD  “Residencias a Examen”

El pasado mes de Noviembre se emitió dentro del programa de Televisión Española “ Comando Actualidad “, un reportaje en las instalaciones  de Convivir , sobre las residencias de la tercera edad a raiz de la pandemia del Covid-19, llamado “ Residencias a examen “.

 Experiencia del coronavirus en un cohousing de mayores

 El sector de población más afectado por el coronavirus ha sido el de los mayores, y sobre todo el que vive en residencias. Queremos en esta reflexión poner en valor aquellos aspectos del proyecto de cohousing CONVIVIR que, pensamos, han sido muy positivos al enfrentarnos con esta epidemia. Ahora podemos valorar, después de nuestra experiencia, cómo el diseño, la gestión cooperativa y participativa de los cohousing senior aportan beneficios sociales, económicos, ambientales y de salud. Es un proyecto libremente decidido por los socios residentes, sin ningún tipo de condicionantes, a excepción de los sanitarios, para disfrutar sus años finales de vida de forma agradable, sin miedos sobre el futuro inmediato y sin soledad. La realidad global de ahora en adelante no será igual, como pasará con el resto de la sociedad. Entendemos que esto puede dar un vuelco y el resultado depende de las actitudes de las personas y de su participación comunitaria.

Desarrollo organizativo

Son varios los aspectos que queremos señalar como positivos de cara a enfrentarnos a la pandemia, especialmente los aspectos arquitectónicos y la forma de gestión en la cooperativa CONVIVIR que han facilitado el desarrollo de nuestra vivencia durante la pandemia. Sin ello quizás la realidad se hubiera desarrollado de otra forma menos beneficiosa para las personas residentes.

Como parte de este proyecto CONVIVIR debemos felicitarnos por la estructura de nuestro centro que diseñamos de forma grupal, con sus partes comunes y privativas y que ha demostrado la versatilidad facilitando el aislamiento en los apartamentos, la utilización de forma diversa tanto el comedor como la sala de atención terapéutica y el tránsito en los pasillos, como los habitacionales privativos, espacios amplios y luminosos.

Queremos señalar una gestión compartida entre el Consejo Rector y la dirección del centro (directora y enfermera), en la que se han consensuado las decisiones a tomar según iban pasando los días, con la colaboración de voluntarios residentes. Todo bajo la voluntad y las posibilidades físicas de las propias personas. El respeto a las normas auto-impuestas y siguiendo las instrucciones de quién en cada momento tenía la responsabilidad, dentro de las generales directrices sanitarias, han propiciado un valor de capital social fundamental para la posterior continuidad de nuestra vida colectiva.

Entre las medidas tomadas a tiempo por los equipos directivos, la disciplina de los residentes en atender las instrucciones cursadas, las instalaciones que han permitido el confinamiento de forma agradable en los apartamentos, las posibilidades de paseos al aire libre en la parcela de 27.000 m2 que tenemos, la vigilancia y dedicación de enfermería, la utilización sin aglomeración del comedor, han hecho posible nuestra buena situación personal y colectiva actual. El resultado final, 9 personas residentes afectadas (una ingresada breve tiempo y recuperada; tres con síntomas leves; y cinco asintomáticas), y de las 14 personas trabajadoras y tres profesionales autónomos, ninguna ha sido afectada.

Dado que venimos oyendo comentarios interesados sobre si se deben de medicalizar las residencias, queremos afirmar que nuestras viviendas e instalaciones son para cuidar y dar vida. Los servicios médicos deben ser prestados desde la sanidad pública, en sus ambulatorios y hospitales, como ciudadanos que somos. La medicalización en residencias, entendida como dotación permanente de instrumentos hospitalarios y bajo directrices desde un punto de vista clínico y con objetivos de control de enfermedades, nos parece innecesaria.

En nuestros centros residenciales de cohousing los residentes tenemos edades entre los 60 y 93 años y la centralidad de nuestro estilo vivencial es participar, tomar decisiones, compartir, combatir la soledad, seguir nuestro desarrollo como personas, asimilando nuestras enfermedades, pero sin miedos ni condicionados por decisiones de otros. La centralidad de las conversaciones no son las enfermedades ni las deficiencias físicas, sino vivir ilusionados el espíritu comunitario creado. La medicalización de los centros, al tratar a todos bajo el mismo criterio, anula todo esto. Nos parece que lo que necesitan las residencias es VIDA.

Hoy en día no podemos hablar solo de mayores y tercera edad. Existen la cuarta y la quinta edad, por lo que la tercera y la cuarta necesitan, generalmente apoyos livianos, según se vayan desarrollando las condiciones físicas de cada persona. Las ideas que observamos en parte de nuestros gobernantes, y en una parte de la sociedad, generalmente interesada en los negocios residenciales, es seguir atendiendo a los mayores como si no tuvieran nada que decir, como si fueran un problema. Se trata a los mayores residentes de convidados de piedra.

Queremos vivir en nuestros apartamentos como en nuestra casa, que lo es. Se trata de añadir vida a los años “añadidos” que nos posibilita la ciencia. Cuando necesitamos atención médica vamos al centro de salud y si hace falta tratamiento hospitalario seremos derivados al hospital. Insistimos, como cualquier ciudadano. No obstante tenemos instalaciones de enfermería, por si fuera necesario tratamiento especial de cualquier residente.

Vivencias personales

Lo primero fue asimilar, a nivel individual, qué ha podido pasar en nuestro mundo “civilizado” para que ocurra esto. Existen reflexiones de todo tipo. Por causa del cambio climático, al que no hemos prestado la debida atención, por nuestra forma de vida – utilización de la movilidad individual en lugar de la colectiva, la forma de consumo que deteriora la calidad del medio ambiente- que no se adapta en tiempo y forma al ritmo de la naturaleza.

El confinamiento en nuestros apartamentos hace que pensemos de forma retrospectiva nuestra historia reciente. Estamos acostumbrados a las relaciones colectivas, bien por actividades internas o por participación en actos externos, o bien por la movilidad que tenemos con salidas de varios días a visitas familiares, a los viajes del Imserso y excursiones, a Madrid para acudir a servicios médicos. Esta experiencia de confinamiento hace que se ponga en valor aquello que tenemos como nuestras relaciones vivenciales a nivel de pareja, en caso de relaciones estables, o cada uno, a nivel individual, preguntarnos si sirve para algo aquello que tratamos de llevar a la práctica con los valores que nos han prestado los pensamientos religiosos o laicos, que dieron en su momento sentido a nuestras vidas. Nos cuestionamos también cómo realizamos el acompañamiento y la solidaridad, aquí y ahora, con los más cercanos, que son nuestros compañeros de este viaje en el final de la vida, nuestros hermanos, con los que pretendemos vivir juntos y con respeto a la individualidad, con edades que van desde los 60 a los 90 años y con experiencias de vida muy diferentes. Los que viven en apartamentos individuales lo han pasado peor.

Tenemos tantas reflexiones como personas residentes en el Centro (57 personas) pero, por las circunstancias, no las expresamos ni las compartimos de forma colectiva como hubiera sido en las actividades habituales.

Nos hemos preguntado muchas veces en estos días, cómo hemos podido vivir en sociedades fuertemente conectadas, teóricamente socializadas por el trabajo, la vecindad en bloques de viviendas, las actividades en diversas organizaciones, etc. y, al final, vivir de forma inconsciente una soledad, teóricamente no deseada, pero que si profundizamos la tenemos siempre.

También nos hemos preguntado si merece la pena emplear tiempo y discusiones en planificar de forma grupal proyectos ilusionantes, pero que tratamos de copiar de otras sociedades europeas tan diferentes a la nuestra -tanto en formas de vida, normas legales de participación ciudadana, como en vivencias nacionales históricas-, llegando a la conclusión de que es imprescindible su adaptación a nuestro entorno y que la atención a las necesidades personales cotidianas es lo primero en cualquier colectivo humano.

Otras reflexiones giran en torno a lo socio-político. En una sociedad donde lo político está desprestigiado (poder y corrupción) y lo económico mercantilizado, es difícil ver una salida decente que se preocupe del último ciudadano de la escala social. Las preguntas que nos hacemos pueden ser si mi voto vale para algo, si me planteo “votar” a través de mis decisiones económicas o si mi colaboración en la sociedad civil, en grupos políticos o en colectivos ciudadanos, es condición necesaria para que avancemos hacia otro mundo diferente y más solidario. Los pensamientos sobre estos temas y otros similares se cotejan con las lecturas personales que el tiempo de confinamiento nos ha facilitado.

Una conclusión es que solos e individualmente no vamos a ninguna parte. Las fuerzas negativas que toda persona tiene, en momentos difíciles, salen a relucir y se ponen por delante. Es decisión y voluntad de cada uno descodificar nuestra vivencia anterior y elaborar otra dinámica que nos lleve a una situación nueva, más humana, más respetuosa con el medio ambiente, más sociable, más relacionada con los ciclos vitales del planeta. Pensar como ciudadanos del mundo y vivir en lo local, en la cercanía y con lo necesario.

Al final, vienen los propósitos de enmienda, y en un futuro no muy lejano, dada la edad que tenemos, tendremos que volver a reflexionar colectivamente como hemos puesto en práctica lo redescubierto durante la pandemia.

Esta experiencia nos reafirma en el criterio de que los mayores (jóvenes por emprendedores y por sus iniciativas de cohousing en cuanto centros residenciales autogestinados) tienen la suficiente capacidad de iniciativa colectiva y no necesitan ser tratados como personas incapacitadas y con necesidad de atención especial.

La dependencia de las personas viene por sus circunstancias personales de salud, aunque es de reconocer que a mayor edad, porcentualmente son más las personas que pueden estar en riesgo de problemas crónicos de salud. Pero nunca la edad debe de ser la cuestión básica que condicione la atención que debemos de recibir como ciudadanos.

No podemos terminar nuestros comentarios, sin hacer referencia a los compañeros de otros Centros Residenciales de Mayores, que han vivido situaciones similares a la nuestra, en diferentes puntos de España. Los Milagros y Puerto de La Luz, en Málaga; Servimayor, en Losar de la Vera; Fuente de la Peña, en Jaén; Trabensol, en Madrid; La Muralleta, en Tarragona; Profuturo, en Valladolid; Dr. August Pi y Sunyer, en Rosas, etc. Nos coordinamos y compartimos experiencias a través de HISPACOOP, Confederación de Cooperativas de Consumo.

 

 Timoteo Cruces Gaitán y Víctor J Gómez Pérez.

Centro residencial Convivir. Horcajo de Santiago – Cuenca –

 

Artículo publicado en el número 283 de la revista  “Iglesia Viva”  correspondiente al trimestre  julio-septiembre de 2020

Confinamiento de las residencias de mayores

A las personas interesadas por la situación de los centros de mayores en el ámbito de la pandemia actual.

Quiero  comentar mi reflexión sobre la facilidad con que se confinan las residencias de mayores y mis temores sobre la implementación del nuevo Estado de Alarma. Todo ello basado en la experiencia de los últimos 8 meses:

Toda la población sufrió el primer Estado de Alarma del 14 de marzo, pero las residencias de forma muy especial, con la dificultad de acceder a los hospitales en casi toda España, muy especialmente en la Comunidad de Madrid. Los que no estuvimos enfermas por el COVID-19 estuvimos especialmente “protegidos”, sin recibir visitas, sin poder salir de los centros, etc. Los soportamos con las miras puestas en un horizonte temporal cercano, pero tuvimos que contener a muchas personas que querían “salir de la cárcel” en que se convirtieron los centros residenciales de mayores.  Todo esto afectó mucho a las residencias convencionales y muy especialmente a los centros de cohousing, en los que estábamos acostumbrados a salidas más o menos cotidianas. Algunos hemos mantenido algún escarceo de salidas, con conciencia de estar cometiendo un delito grave.
Pasado el tiempo nos encontramos en esta segunda o tercera ola de la pandemia y se producen paradojas como las que nos afecta a CONVIVIR: hace unos 20 días que se empezó a constatar un brote de COVID-19 en el pueblo y en otros pueblos de zona. El Ayuntamiento ha adoptado, con la ratificación de la Comunidad de CLM, la decisión de aplicar todas las restricciones a las residencias. No podemos recibir visitas ni salir del centro. Menos mal que tenemos un gran jardín para pasear. El resultado es paradójico: la infección afecta a personas del pueblo, nosotros no tenemos ningún caso, pero los del pueblo, con alguna restricción, se pueden mover por toda la zona y nosotros “protegidos” en el centro. ¡Por favor, que no nos protejan tanto!
Por otra parte me temo que el nuevo Estado de Alarma, que deja en manos de las Comunidades Autónomas la aplicación de medidas concretas, se materialice en restricciones para las residencias. Es lo que menos contestación genera y parece que se interesan por nosotros. ¡Ojalá me equivoque!

A todos los interesados por los centros  de personas mayores,  que tengáis  acceso a los medios de comunicación. A ver si podéis trasmitir que no nos “protejan”. Si no nos mata el COVID-19 nos vamos a morir de asco,

Perdonad el tono de enfado , pero es que estamos  hasta el gorro..

Ernesto Cabello Cabello

Presidente de CONVIVIR