Amapolas

        R  E  G  A  L  O

        Surgiste bajo mi ventana.

        Llegaste de puntillas, al alba,

        en este diez de mayo

        tormentoso y florido.

        Entendí tu mensaje al verte

        y todo mi ser celebró tu presencia.

       Pequeña, frágil y temblorosa,

       contienes la fuerza del universo entero:

       la colorida aurora boreal,

      las infinitas y brillantes arenas del desierto,

      galaxias, estrellas, universos múltiples,

      soledades inmensas de espacios siderales,

      misteriosos y profundos mares,

      fragor de rayos y galernas,

      TODO, TODO,

      lo encierras tú, pequeña, luminosa

     AMAPOLA.

     Has retado y vencido

     las ordinarias y resecas baldosas del camino.

     Surges y brotas airosa.

     Como tú, soy Naturaleza.

     Efímera y vulnerable quiero

     florecer siempre, aquí

     y ahí,

     hermanada contigo

     en esta mañana feliz.

                      Modesta Criado

PASEOS: Fortalecer el cuerpo y conversar

Andar, andar cada día un rato; en grupos, en solitario, mañana, tarde. El movimiento es vida.
Antes de comer (para estimular el apetito), después de comer (para aligerar el estómago); para ver salir el sol o para ver la puesta (con paisajes majestuosos); por los caminos que llevan a estos campos que ya verdean o dando una vuelta completa al pueblo; paseando por el patio o andando (aunque sea con muletas) por nuestros pasillos: con 6 recorridos de punta a punta te has hecho un kilómetro, ¡sin peligro de mojarte ni de coger una insolación! ¿Se puede pedir más? A tener en cuenta que las necesidades, las condiciones físicas y las prioridades de los residentes son muy diferentes.
La verdad es que el tiempo no acompaña, llevamos un mes de lluvias, viento y frío que no dan tregua, pero sabemos que el ejercicio físico es una prioridad, que hay que moverse, cada uno trabajando según sus posibilidades, que no se limitan a andar.
Está el grupo de estiramientos antes del desayuno; están las actividades en el jardín y el huerto; o bajar al pueblo de compras, a tomar una caña o un café: ir y volver puede ser media hora, con una buena cuesta, para activar el sistema cardiovascular.
Y más cosas programadas: clases para la toma de conciencia corporal y mental, para mejorar la flexibilidad y la respiración, yoga, ejercicios de concentración y relajación… Lo importante es mantenerse en buena forma: “añadir vida a los años” es nuestro lema preferido.
Todos los grupos están abiertos, a todos y a todas, como no podría ser de otra forma. Hoy, sábado 24, el grupo de las 9 bajamos al pueblo por la parte norte, con el aire siempre de cara, muy fuerte y a cero grados: hay que llevar buen abrigo, bufanda, doble pantalón, buenos calcetines, gorro, guantes y lo que se te ocurra. Alguno aguanta ligero de ropa y sin taparse la cabeza, aunque esté medio calvo; otro necesita doble gorro y no consigue calentar los pies hasta pasada la media hora de andar a buen ritmo. En fin, son apreciaciones del que escribe, que como podéis ver, es bastante friolero.
Y sigue el recorrido: la torre de comunicaciones a la derecha (visible desde varios kilómetros a la redonda), el depósito de agua, enorme, a la izquierda; el puente que salva la acequia del Torrubia, la escuela de primaria y el instituto a la derecha, cruzar la carretera que viene de Tarancón; el puesto de la guardia civil, la escuela infantil, la casa de la palmera, la plaza de la Inmaculada; los muros que separan las calles de los huertos y el campo, las instalaciones deportivas, el perro que nos saluda cada mañana (si no está de mal humor), la cooperativa del vino, almacenes y alguna industria; un gran rodeo por los límites del pueblo hasta llegar a las casas adosadas y, por fin la explanada, con el mercadillo semanal (los viernes); seguimos por la acequia hasta enfilar hacia la iglesia, este sólido edificio que preside el pueblo, con su amplia plaza, el ayuntamiento, y la subida que nos llevará de nuevo a la residencia por la calle Real. Una hora a buen ritmo.
Naturalmente, da tiempo para conversar, lo que añade motivación al paseo. La variedad de nuestras profesiones, de los lugares donde hemos nacido y vivido: pueblo pequeño, grande, ciudad; lugares de residencia: toda la vida en el mismo lugar, desplazamientos para estudios, trabajo, aventuras, viajes de vacaciones… Los que han vivido un tiempo (a veces años) en el extranjero o también en distintas comunidades autónomas dentro del estado Español, con sus lenguas propias y sus diferencias culturales; en fin, que da para mucho.
Temas del día, con el tiempo atmosférico como recurso infalible para romper el silencio. A partir de las noticias de ayer (o de hoy a primera hora), surgen los posicionamientos sobre cultura, política y otros temas, que se defienden con los mejores argumentos, pero con respeto.
También el estado de salud, que a estas alturas de la vida aparece con algunas grietas; cada uno aporta aquellas soluciones que le han sido válidas. La memoria, o los fallos de memoria, nos llevan a repasar nuestras vidas, ahora que tenemos quien escuche nuestras “hazañas”; (nuestras “caídas” las comentamos mejor con la almohada).
Al final, objetivo cumplido: buen ejercicio, charla espontánea donde todos nos podemos expresar, aunque pensemos diferente. Salud.
                                                                 Ramon Marpons

SOLIDARIOS EN CONVIVIR

Como en cualquier grupo humano, somos personas de diferentes tipos de estudios, de muy diversas profesiones. Eso nos ocurre en la “Cooperativa Convivir”.

Venimos de varias regiones españolas, llevando a cuestas cuarenta, treinta, veinte años de profesión y entrega a muy distintos sectores de la población: Enseñanza, Sanidad, Servicios sociales, Banca, Medios de comunicación, etc. Todo se aúna en Convivir.

Haber sido empleado de Banca, de la abogacía, o de una petrolera, no quiere decir que no hayamos colaborado en organizaciones sociales, culturales, solidarias o sindicales… ¡al contrario!, una gran parte de nuestra vida la hemos puesto al servicio de la sociedad en que vivimos.

Al llegar a Convivir, algunos de nosotros nos planteamos que el bagaje que traíamos de cultura y solidaridad, lo podíamos poner al servicio de nuestros compañeros y compañeras y de los habitantes de Horcajo de Santiago, donde residimos. Y así fue, nos reunimos un grupo, le dimos forma a nuestras inquietudes y como “Solidarios” comenzamos a caminar, tratando siempre de unirnos a horcajeños y ofreciéndonos al pueblo a través de algunas de sus asociaciones.

Aumentamos el grupo con algunos del lugar y meses después ya estábamos “en la calle” con el Circulo de Silencio, concentrándonos en una plaza una vez al mes, uniéndonos al sentimiento solidario de los emigrantes y refugiados que se lanzan a cruzar el Mediterráneo. Así hacemos una red con cientos de ciudades de España y el resto de Europa.

¿Qué más? Con este tema ya hemos tenido, en locales municipales, charlas-coloquios con proyecciones. Seguimos caminando y colaborando con cuantas llamadas recibimos de grupos de Horcajo de Santiago. Abiertos a cuantas iniciativas sociales demande nuestra sociedad. No estaría mal tratar el tema candente de los pensionistas.

Ya somos, desde el año 2017, oficialmente “Asociación Cultural y Solidaria Hervás y Panduro”. De un ilustre jesuita horcajeño tomamos el nombre.

Ya veis, en Convivir hay cabida a cuantas iniciativas se vayan proponiendo. Los años los llevamos con mejor talante cuando nos sentimos útiles a nuestros compañeros cooperativistas y a la sociedad.

Aquí, en Convivir, así lo sentimos.

                                                                Carmen Romero